5:14 PM
*La iniciativa busca reformar el Código Civil y la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la entidad.
• Frente a una alarmante estadística de 25 mil juicios en el Poder Judicial, la propuesta busca blindar el interés superior de la niñez mediante la perspectiva de infancia y la crianza positiva.
Redacción
Toluca, Estado de México.— En un esfuerzo por transformar radicalmente el sistema de justicia familiar de la entidad, la diputada Carmen De la Rosa Mendoza presentó ante el Pleno de la Legislatura mexiquense una robusta iniciativa que busca reformar diversas disposiciones del Código Civil y de la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de México. El objetivo medular es erradicar de forma definitiva los estereotipos de género en todas las resoluciones judiciales que involucren la guarda y custodia de menores.
Al subir a tribuna para exponer los motivos del proyecto, la legisladora reveló una preocupante realidad estadística: entre los años 2025 y 2026, el Poder Judicial del Estado de México admitió un aproximado de 25 mil asuntos de guarda y custodia. Ante este panorama, De la Rosa enfatizó que estos litigios no deben interpretarse como una competencia de poder ni como un mecanismo de castigo mutuo entre los padres, señalando con firmeza que, si bien una separación cambia la dinámica del hogar, bajo ninguna circunstancia debe arrebatarles a los menores su derecho a vivir en paz.
Obligan a jueces a valorar las condiciones particulares de cada hogar
La reforma plantea de manera obligatoria que las determinaciones sobre guarda y custodia se adopten bajo criterios estrictos de perspectiva de género, perspectiva de infancia e igualdad sustantiva, evaluando de forma aislada las circunstancias específicas de cada núcleo familiar.
Con esto, se busca que la autoridad jurisdiccional examine exhaustivamente la capacidad real de cuidado de los solicitantes, la existencia de un entorno completamente libre de violencia y el blindaje de la niñez ante cualquier tipo de sufrimiento, abuso o descuido físico, psicológico, mental o emocional.
Un punto crucial de la propuesta de De la Rosa Mendoza estipula que el hecho de dedicarse al trabajo de cuidados en el hogar no deberá considerarse, por sí mismo, un impedimento para que una madre, padre, familiar o tutor legal pueda ejercer la guarda y custodia de los menores, protegiendo así económicamente a quienes se dedican al hogar.
Blindaje a los derechos infantiles y crianza positiva
En el paquete de modificaciones a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes estatal, el documento introduce de manera formal el reconocimiento al derecho a una crianza positiva, la cual debe estar libre de prejuicios por razones de género y cimentada en principios de respeto, igualdad y corresponsabilidad familiar.
Asimismo, la iniciativa robustece los esquemas de protección para resguardar la integridad integral de los menores de edad cuando ocurra una separación de sus padres o de quienes ostenten su patria potestad.
Adicionalmente, se promueve un reforzamiento sustancial al derecho de niñas, niños y adolescentes a participar de manera activa y ser escuchados en todos los procedimientos judiciales o administrativos que los afecten, un proceso que los jueces deberán modular tomando en consideración la edad, el desarrollo evolutivo, cognoscitivo y el grado de madurez de cada infante.
Finalmente, tras su lectura en el Pleno, la iniciativa fue turnada de manera oficial a las comisiones legislativas de Procuración y Administración de Justicia, así como a la de Protección de los Derechos de las Niñas, Niños, Adolescentes y la Primera Infancia, órganos parlamentarios donde se desahogará el análisis técnico correspondiente previo a su eventual dictaminación.


















